Los mataron con el tiro de gracia y los sepultaron entre piedras de una mina en Atotonilco

Encuentran a tres ejecutados en Atotonilco1

Macabro hallazgo de tres hombres que fueron torturados por el crimen organizado. * Los sicarios dejaron un letrero de los caballeros templarios

 Brutal muerte encontraron tres sujetos que fueron acribillados con el tiro de gracia, pero que antes los torturaron y les deformaron los rostros con piedras. Los sicarios los dejaron enterrados debajo de unas piedras y con un letrero que decía: “eso les pasa por creerse caballeros templarios”.

 Los cuerpos fueron encontrados en unas minas de cantera que se ubican en el lugar conocido como El Tepozan, en la localidad de Coayucan, municipio de Atotonilco de Tula.

La policía informó que un día antes a los hechos los pobladores de esa localidad, que está en los límites con Apaxco, Estado de México, reportaron al sub centro de cómputo C-4 que habían escuchado muy cerca de la mina diversas detonaciones de arma de fuego, además de que habían estado percatándose de que por esa zona transitaban personas sospechosas que iban en vehículos que llamaban mucho su atención.

 Así que ante esta denuncia, los elementos de las distintas corporaciones policiacas municipales, estatales y federales estuvieron realizando una búsqueda en esa zona sin encontrar nada raro, pero el pasado viernes, alrededor de las 8:23 de la noche, nuevamente recibieron una denuncia anónima y encontraron que entre piedras y rocas estaban los cadáveres de tres sujetos que habían sido asesinados.

Los hoy occisos fueron encontrados primero por la persona anónima que denunció el punto exacto donde estaban los cadáveres, dos de estos se encuentran en calidad de desconocidos ya que la mañana de ayer la familia de uno de ellos identificó plenamente a uno de estos jóvenes quien en vida llevaba por nombre Héctor Venancio Jiménez Pérez, vecino de Apaxco, y que a decir de su familia se dedicaba al comercio ya que vendía tacos y quien había sido reportado como desaparecido el pasado jueves.

ENTERRADOS ENTRE UN CHARCO DE SANGRE

Al llegar los elementos municipales y estatales, se percataron de que los cadáveres estaban enterrados y entre un charco de sangre, por lo que inmediatamente después de que encontraron dos cartuchos no percutidos 9 milímetros, reportaron los hechos a sus mandos directos de las distintas corporaciones policiacas, mismas que se trasladaron hasta el lugar para el levantamiento de los cadáveres.

Después de que los rescataron de entre las piedras les encontraron una hoja de papel, la cual era de libreta, con una leyenda que decía textualmente: “eso les pasa por creerse caballeros templarios”.

FUERTE OPERATIVO DE SEGURIDAD

Ante dicho mensaje, encontrado encima de los cadáveres, las corporaciones reforzaron la seguridad en el lugar y se sumaron elementos de la policía estatal de las delegaciones de Tula de Allende, Tepeji del Río, Mixquiahuala, Pachuca, elementos de la policía municipal, policía del Estado de México, ministeriales y elementos del ejército.

Cabe mencionar que estos elementos durante el rescate de los cadáveres rodearon la zona y realizaron una búsqueda sin encontrar nada ni a nadie, por lo que hasta este momento se desconoce de las personas que pudieron haberles quitado la vida a estos tres hombres.

Durante el levantamiento de los cadáveres, el MP y elementos policiacos lo primero que vieron fueron las extremidades de los cuerpos ya que estaban totalmente enterrados entre las rocas de cantera, mismas que retiraron con el apoyo de militares y policías.

Uno de los sujetos, de entre 25 y 30 años de edad, portaba un escapulario con la imagen de la Santa Muerte, el segundo de entre 24 y 28 años de edad, traía un escapulario de una Cruz y el tercero presumiblemente también era joven, ya que fue difícil la identificación porque quedaron destrozados de la cara por los golpes de las piedras.

 Después del levantamiento de los tres cadáveres fueron trasladados y escoltados hasta el Semefo en la capital del estado, para que allá les practicaran las necropsias de ley y entregarlos a sus familiares.